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Novela Interactiva


 

Título de la entrada: EL RETORNO DEL YEDI
Autor: Santiago Solano
Fecha de la entrada: Sábado, 5 de Septiembre de 2009
Lugar: BLOGGER

 



Capítulo 25 º

Dani y yo

 

       Estimados amigos. Por fin libre. Libre de todo. Sin pesadas cargas a la espalda. En casa, arrimadito a mi brasero, porque aquí es invierno, con una copa de licor en la mano y un buen fuego en la chimenea. Afuera nieva, hay mucha nieve. Los árboles son sombras de un sol inexistente. El cielo está cubierto por unas nubes también blancas. Los caminos están intransitables. Los renos se asoman a mi ventana, me ven, creo que sonríen de como ponen los ojos; y los lobos aúllan en al profundidad del bosque. Esto es la normalidad. El frío se queda afuera. Tomo papel, mi pluma de ganso y empiezo a escribir.
       Pero antes pienso, pienso esto que se sigue:

       “Bien, pues como decíamos ayer, que dijo un amigo mío hace ya algunos años, en cierta universidad, ante ciertos alumnos, esto de Elvirita parece estar acabado. Ella misma se siente así, sentada en su silla, de cara a un sol que cae en el horizonte. Vosotros, quienes la creasteis, os sentís con un pie más allá del punto y final. Pensáis que fue bueno mientras duró, que os lo habéis pasado bien; y acaso alguno o alguna siente una pizca de nostalgia.
       Siento decepcionaros una vez más. Bueno, veámoslo desde el punto de vista positivo. Si hemos disfrutado tanto escribiendo: ¿por qué no seguir haciéndolo? ¿Vamos a dejar de jugar, digo, de escribir? ¿De verdad pensáis que hemos contado la historia de Elvira, de Elvirita, que la hemos salvado? Me temo que no, queridos amigos. Es ahora precisamente, en este momento en el que el personaje quiere morir, cuando la historia está por contar. Es ahora cuando hay que aprehender la verdad de su vida y llevarla a la pantalla del ordenador, en mi caso al papel, que en este tiempo pasado no hay nada de eso de lo que vosotros disfrutáis.
       Ya hemos demostrado que somos escritores, que escribimos todos los días. Sí, no os asombréis, todos los días. Todos los días hemos escrito – comentarios, textos de ficción, etc. -, y hemos leído – comentarios, textos de ficción, etc. -, durante el mes pasado. Y lo hemos hecho a ciegas, sin saber muy bien el camino, el objetivo, el fin. Ahora ya lo tenemos claro. Escribíamos porque somos escritores, porque seguimos siendo niños, porque no podemos vivir sin los sueños, sin esos pequeños tragos muchas veces incomprensibles que nos impulsan al camino que es la vida, que es la escritura.
       Dicho esto. Pasemos al taller. Sentémonos ante nosotros mismo y dejemos que la trama nos alcance:

       1.- De la infancia de Elvira sabemos que fue traumática. Hay que reconstruir una cierta normalidad.
       2.- De la madurez de Elvira sabemos que desterró a su Padre, a su Creador, a Nosotros, a los infiernos. Lo dejó allí, nos dejó allí, y vivió su vida. Hay que desmontar la estabilidad del punto anterior.
       3.- De la vejez de Elvira sabemos que quiere morir, que está apunto de morir, pero que todavía no ha muerto. Quizás nos está pidiendo permiso para morir, y lo más importante: ahí retorna, quiere, siente nostalgia, quizás miedo, de nosotros. Hay que buscar un final, abierto o cerrado, que se quede colgando en la mente del lector un buen rato.

       Y ahora demostremos lo que somos, como decía Alicia muy eróticamente bien dicho, dispongámonos a desnudarnos. ¿Alguien se atreve a escribir de la recuperación de la niña, de su paso por la pubertad, quizás de su casamiento? ¿Alguien se atreve a escribir de la caída de la Elvira adulta en el descreimiento, en el abandono de sus creadores y de los pasos que le llevan a eso? ¿Alguien se atreve a ir reconstruyendo ese acercamiento al final de su vida hacia nosotros, los que le damos rango de personaje?
       El reto sigue siendo el mismo. Escribir. Escribamos pues. ¡Ah!, y no hace falta que lo hagáis en mi bitácora, hacedlo en la vuestra. A vuestro gusto. Pero, escribid, amigos, escribid. Ahí estaré, estaremos para vivir con vosotros esta historia, para comentarla, para animarnos unos a otros, todos a una, como en la obra de teatro. Eso sí, enviadme la dirección en la que lo colgáis, para que pueda hacer un enlace a vuestro texto desde mi bitácora, que no otra cosa es una Novela Interactiva: una historia asentada en un punto determinado – en este caso la bitácora de Santiago Solano - que salta, salta, salta; salta siempre, hacia nuevas tramas, hacia nuevas bitácoras, hacia lo imprevisible.”


       Bien. Yo empiezo a escribir, aquí y ahora, cuando las sombras de la noche alzan su voz sobre el mundo, en este 14 de diciembre de mil trescientos veinte.

P.D.

       Parece un contrasentido que alguien que escribe en el siglo catorce pueda citar a D. Miguel de Unamuno; pero ustedes ya me conocen. En mi cabeza todos los pensamientos están así, prisioneros en una esfera, chocando unos con otros, interactuando. Así lo vivo, así lo cuento. Soy sincero.


24 comentarios:

Emilio Porta. 7 de septiembre de 2009, 2:34

      - De momento yo estoy tratando de que el muro no se enfade mucho y no se trague a la pared... El Yedi, je, je...si pareces Papá Noel... Que los copos de nieve de Diciembre nos sean propicios. Yo, de momento, tengo que poner en orden mi cabeza: No quiero ser más protagonista. Ayudaré desde los "comentarios". Espero que mi "impulsiva alma" no me traicione. Y si hace falta, un poco más tarde, remar, remaremos... Como decía Adolfo Piña: "Y si no hay viento...habrá que remar". Un fuerte abrazo, querido Jules Verne. (¿Viaje al centro de la Tierra o viaje a la Luna ? Veremos.)


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 2:49

      - No, no, Port. El Yedi no soy yo... Es el chaval que está viendo por primera vez su espada galáctica. Yo soy el que escribe con pluma de ganso, el que parece Papá Noes, porque no lo es.


Ella. 7 de septiembre de 2009, 4:44

      - Bueno, pues saber que nuestra querida niña tiene el completo nombre de Elvira Robles me inhabilita para continuar dentro de este juego. Primero, porque mi madre me tiene sentenciada a no escribir sobre mis primas ni otros familiares cercanos. Y segundo, porque firmar un relato sobre Elvirita Robles, me suena tan redundante y molesto como que Santiago Solano firmase el “Cuento de Pedrito Solano”. Os seguiré igualmente. Un saludo afectuoso.


Jaclo. 7 de septiembre de 2009, 7:32

      - Perdona mi intromisión, pero bastantes años antes que don Miguel, en el mismo lugar y tras cinco años de luchar con la intolerancia de su época, hubo otro que dicen que dijo lo de "decíamos" etc. Con respecto a la continuación sobre Elvirita, me congratulo que se escapara de su inicial previsto final, aunque no sabemos lo que el futuro que al parecer se le abrió en su día,le traerá. Saludos.


Mila Aumente. 7 de septiembre de 2009, 8:02

      - Querido Santiago: Yo me atrevo a lo que haga falta. Sucede que llegué al proyecto ELVIRITA, cuando ya estaba muy avanzado. Y en la atualidad, aún, no sé muy bien "Por donde van los tiros". He intentado varias veces publicar un comentario en el blog de Elena, y me ha sido imposible...¿Qué hago mal? Un fuerte abrazo parea los dos.


Nanny Ogg. 7 de septiembre de 2009, 8:59

      - Bien, aquí comienza el viaje, a ver hasta dónde nos lleva. Yo, ya lo dije, me he subido al tren y seguiré a Elvira hasta donde nos lleve. Como bien dices, no podemos dejar de jugar ni de escribir, no tenemos más remedio que seguir y seguir y seguir hasta que nuestros dedos se rindan de puro cansancio... o nuestra mente no dé para más :) Besos.


Orfeo de Tracia. 7 de septiembre de 2009, 11:05

      - “Homo sum, humani nihil a me alienum puto”, decía Terencio el beréber por boca de Cremes en su obra Heauton Timouroumenos ( “El que se atormenta a sí mismo” o, para los muy modernos: the self-tormentor) Sin ánimo de ofender inteligencias ya avezadas en la lengua latina, traduzco a la par que me defino: También yo “hombre soy y nada humano me es ajeno”. Dicho esto, me sumo al carro de esta especie de ucronía o piélago intemporal. Escribo desde tiempos remotos antes de vuestra era, mucho antes, cuando las bestias hablaban y el corazón de los hombres era noble y cruel al mismo tiempo. Desde allí, estoy aquí, en este inmisericorde siglo XXI, tras haber pasado por el siglo XVI, por el sitial de Fray Luis de León que fue quien dijo lo de “dicebamus esterna die” (desconozco si alguna vez lo repitió el bueno de don Miguel de Unamuno) Por cierto, allí me encontré en el aula de Filosofía Moral con el bueno de Juan de Santo Matía, fraile pequeño y decidido que luego reconoceréis por Juan de la Cruz. A ambos fratelli les conté el asunto de Elvirita, de sus padres scripto-putativos, de la vorágine de dimes y diretes que se asienta en Escritores en Red, y rieron de buena gana mientras brindaban con Lacrimae Christi y celebraban que existiéramos, escribiésemos y hasta los suplantásemos. Estoy reunido en sabio consejo con los propios Fray Luis, Fray Juan, un tal Francisco de Aldana y un par de fantasmas de beneficiados monjes del convento extramuros de Madrigal de las Altas Torres, guardianes del corazón enterrado de Fray Luis (es curioso que el sabio de Belmonte, aún sin corazón tenga tanto corazón). De esta reunión surgen ideas sobre la dueña Elvira. Si traumática fue su infancia, parece que pueda resarcirse como tantos otros. No se insiste en ese punto. Si en su madurez se dedicó a desterrar a diestro y siniestro, tampoco es para tenérselo en cuenta, al fin y al cabo aún debía durarle el trauma de la infancia... Tal vez acabando con todos en el infierno limpie las pelusas de su conciencia. En cualquier caso, ya conocéis mis habilidades para entrar y salir de los infiernos, cítara en ristre, así que yo saco al que sea del Averno y que “le ondulen con la permanent” a la traumatizada. Si en su vejez quiere morir, la cosa se complica. Fray Luis y Fray Juan esgrimen argumentos cristianísimos para disuadirla, Francisco de Aldana dice que él también buscó la inevitable muerte en Alcazarquivir y nunca se arrepintió por ello, y los frailucos fantasmales andan rezando vísperas y ni se enteran, aunque mucho me temo que no estén por apoyar la idea. Por mi parte, no quisiera contradecir el acuerdo personal que Elvira quiera firmar con Tánatos. El hijo de Nix es amable y paciente, su voz es dulce como la de su hermano Hipnos y sé que Elvira encontrará, cuando lo decida, comprensión y amables brazos que la sustenten. Sé que el tránsito de Elvirita debe llegar despacio. Láquesis la Moira afirma que el hilo de la vida de nuestra protagonista está aún bien enrollado en su carrete, Átropos la Parca promete no utilizar sus tijeras doradas en mucho tiempo y mi amigo Caronte insiste en que no la tiene en su lista. Así que, nunca vino mejor la frase: “queda cuerda para rato”, pese a que “longius aut propius mors sua quemque manet”. Perdón, me olvide de que en vuestros tiempos el latín vive prácticamente desterrado. Traduzco: “Lejos o cerca cada uno espera su muerte”. Larga vida a Elvira, larga novela para su voz apócrifa y múltiple, larga inspiración a sus biógrafos. Vale. Ponga esto S.Solano en su cuaderno de bitácora o en donde corresponda.


Soledad Serrano. 7 de septiembre de 2009, 11:44

      - Este Orfeo parece dispuesto a que todos tomemos el diccionario y nos volvamos gente cultísima. No sé si escribe desde el más allá o desde el más acá, lo hace bien pero... orfeo estás un poco pedante ¿no?


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 14:27

      - Querida Ella, Estimada Julia... Pues es una lástima. Si haces caso a Emilio Porta, las normas están para saltárselas, así que bien podrías hacer una excepción a lo que dice tu madre en este caso, que se lleva mucho, y además porque lo que leo en tu bitácora - http://espejoopalino.blogia.com/ - está pero que muy bien. Y todo acompañado por un erotismo tan suave, tan bello, que, de verdad, dan ganas de quedarse para siempre en tu casa. Por si te ayuda un poco podrías escribir de ese período de casada de Elvira, ese período en el que lleva el apellido del esposo, hombre como sabes de alta cuna, con mucho dinero en el bolsillo, y altos vuelos. Podrías escribir de ella como Elvira de Sotomayor, o, algo más rimbombante, Elvira de Trastámara y Buendía de Santonja. No sé, tú elijes.
La verdad es que necesitamos escritores que sepan lo que hacen, como tú, sin ir más lejos. Pongo un ejemplo de tus textos, tan poéticos, tan rítmicos, como si estuvieran medidos y rimados. Lo pongo para que los demás sepan de qué estoy hablando: “Tengo un manto espeso que cubre mis espaldas, dicen que es de hierro y seda, forrado en terciopelo. Lo anudo al cuello con lazada de oro, y cubro con su capuz mis pensamientos. Con él me abrigo, y me protejo, quedando a salvo de dañinos sufrimientos, pues es tan grueso, tanto, que llevándolo ni siento ni padezco. Mi manto crece cada vez que lo deseo, y arropa en su abrigo a aquellos que más quiero porque, dentro de su abrazo, nadie corre riesgo. Crece sí, pero cuesta retenerlo, y cuanto más grande se hace, aún es más intenso. Su peso me incomoda y me estrangula la fuerza de su abrazo en mi pequeño cuello. A veces me pregunto si no sería mejor quitarme el manto, dejar mi corazón al descubierto, librarme de este peso que me ahoga, apartar a los míos de su efecto. Me lo pregunto pero no me muevo, ni hago un vago esfuerzo por descoserlo. Es el mío un manto valioso, costeado con el sudor de muchos años, tejido de dolor y desconsuelo. Me lo dio una vieja amiga hace ya tiempo. Soledad dijo llamarse, y yo la creo.” Un saludo algo más que afectuoso.


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 14:44

       - Estimado Jesús. Es verdad que esa frase es un poco antigua, y que ha ido saltando de boca en boca de la gente culta, desde los remotos tiempos de los griegos, y antes incluso de los egipcios, y antes aun desde el Mahābhārata, por no irnos más lejos. El mismo Orfeo de Tracia ya luce la frase en boca de Fray Luis de León, en latín, cuando el latín estaba en lo alto de la montaña del saber, claro, que antes fue una lengua bárbara, el habla de los dominadores del mundo, de los sanguinarios romanos. Y está bien que estas anotaciones se hagan; para que el que venga por estos parajes sepa que esta casa está bien construida, que el lobo sopla sobre la roca. Yo me he venido más cerca en la cita porque D. Miguel de Unamuno fue profesor mío, y estuve presente ese día, aquel día de luz y verdad. Y claro uno se siente orgulloso de sus profesores. Un abrazo, Jesús. Espero tu colaboración.


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 14:47

       - Estimada Mila. Llámame y hablamos; pero no de tiros, que luego todo se sabe. En lo de la bitácora de Elena, llevabas razón, un pequeño problema de configuración estaba fastidiando la entrada de comentarios. Ya está apañado. Un beso.


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 14:50

       - Gracias Nanny, por escribir y por estar a este lado, en esta apasionante danza de la escritura.


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 15:09

       - Estimadísimo maestro Orfeo de Tracia. Usted sí que sabe lo que es el café con hielo. Siempre nos deja con esa canción de la molienda en la mollera, como cuando ardía el carbón bajo la chapa, como cuando Garbancito llegaba a los niños en un álbum de cromos que había que ir sacando del envoltorio de la tableta del chocolate magín; sí, sí, cuando aprendíamos declinaciones, verbos polirrizos, y todo eso. De los tres tonos posibles a la hora de ponerse a enlazar palabras, usted, como cabía esperar utiliza, el más alto. Como muy bien dice una amiga suya de este espacio de comentarios, es esa una altura que queda eso, muy arriba. La gente tiene que levantar la cabeza, y estar mucho rato así, con los ojos mirando al cielo, como si esperaran algo; no sé, la aparición del Espíritu Santo. Las cervicales terminan por doler. Y claro, la exclamación, no se dejar esperar: ¡Joer, que me canso! Son unos desagradecidos, claro, que de todo hay en la casa del herrero. Perdón, pero a mí los Señores me dan grima, y como que un poco de repelús. Usté me entiende. Pero cuente con mi amistad y estimación, y con que yo me empapo bien de sus dimes y diretes. Así que usté a lo nuestro. Y si algún día le da por demostrar que también sabe del lenguaje llano, el de la calle, como el que utilizaba nuestro Sancho Panza que en paz descanse, pues, na, usté, adelante, que ya estoy yo aquí pa defenderlo si alguien se entromete. Un abrazote, salao.


Santiago Solano. 7 de septiembre de 2009, 15:11

       - Sol eres el sol que ilumina este fértil huerto literonaútico. Un beso.


Manuel. 7 de septiembre de 2009, 18:46

       - Así me gusta, maestro: A trabajar. Pero nada de historias fáciles. Tu mismo has elegido el lugar y la forma. Nos escribes desde el S. XIV con Unamuno entre los labios. Vives en una esfera... Y yo te amplío: vives en una esfera luminosa. ERES una esfera luminosa desde la que el tiempo tal como lo percibimos con el revestimiento humano, no tiene sentido. Lleva a Elvira a su verdadero mundo y que todos lo conozcan. Gracias.


Luke Skywalker, el último caballero Jedi. 9 de septiembre de 2009, 5:00

        - Paso porque me españolice y me nombre Yedi en vez de Jedi, lo que tiene su gracia y es para entendernos en su pais, donde en las carteleras me ponían así, paso porque no nombre a Obi-Wan-Kenobi, paso por todo, porque, al fin y al cabo, Ud. nos hace revivir, hace que la mente humana no olvide, que sigamos surcando el espacio y anidando en la fantasía de sus corazones...Pero por lo que no paso es por la fotografía. Ese niño no soy yo...tiene un aire, pero es una falsificación ( una más...¿no se da cuenta que nuestra tecnología descubre, no sólo éste, sino todos los burdos montajes que su amigo Orfeo de...Vetusta ( bueno, a veces no se que pensar sobre su amistad con él, con lo que le ataca) realiza?. Perdone, pero, desde la nave, yo localizo bien Oviedo/Vetusta. Es un sólo punto en Asturias, pero Tracia es demasiado grande...por cierto ¿de que parte, exactamente, de Tracia es ese Orfeo...? Pero vamos al fondo del asunto: Yo jamás he estado en más brazos que los de la princesa Leia, de forma imaginaria, claro, hasta que el destino nos reveló que eramos hermanos y tuve que soportar el dolor de la imposibilidad de nuestro amor (aunque en los tiempos de Adán y Eva el tema no debió verse tan mal, dado que, ya me contará Ud. Sr. Solano, cómo se reprodujo toda la Humanidad a partir de una pareja si no...en fin, corramos un tupido velo...) bueno, ahora estamos en otra época y sabemos que aquello era un mito. Como los que Ud. o el Sr. Orfeo de Tracia recogen o se inventan. Pero volviendo al tema de la foto. Si yo nací en el año 1983, fecha en que se estrenó la pelicula, y yo era un jovencito, ¿ cómo en el 2009 soy un niño ?... Ni Darth Vader, mi verdadero padre, con el que tuve que luchar a muerte para que el Imperio no destruyera a la Alianza Rebelde, al haberse pasado al lado Oscuro, tendría una foto así. !Y en blanco y negro! Lo que me faltaba para recordar más la triste batalla en que le vencí, con todo el dolor de mi alma. Asi que déjese de adulterar la verdad y, si quiere poner a ese niño,( que seguro que es de su familia ), hágalo, pero no engañe a sus lectores. Que la fuerza - la buena - le acompañe. Y ponga una foto mía en condiciones.


Bernardo de Linton, Abad de Arbroath, 15 de diciembre de 1320. 9 de septiembre de 2009, 5:30

        - Estimado Luke. Deberías preguntarte más bien por qué en tiempos de tu padre la tecnología era más avanzada que en los tiempos que te toca vivir a ti. Eso sí que tiene miga. Lo de tu edad de dos años en el 2009 tiene fácil explicación. Tú hoy todavía no lo recuerdas, todavía eres muy joven; pero la verdad es que en 1983 tú ya estabas en regresión. En plena descomposición regresiva. Me explico. El 5 de Agosto de 2007 se dieron dos circunstancias en el mismo espacio y el mismo tiempo. Tú ibas a morir, físicamente, digo. Entonces, La Fuerza, que para eso es La Fuerza, decidió que vivieras dos vidas, una hacia atrás en el tiempo, lo que te llevaría a ser un jovencito en el año 1983, y otro, hacia delante en el tiempo, que te llevará precisamente a la explicación de la preguntas que te hago en el párrafo anterior. ¿Cual es la respuesta? No sé, ese es tu problema vital, el problema de La Fuerza en ti.


Luke. 9 de septiembre de 2009, 6:36

       - Fray Bernardo de Linton, estimado Abad: !Con la Iglesia hemos topado...! dijo Don Quijote...y nunca mejor dicho, señor fraile. Sin duda su sabiduría, de siglos, ha encontrado la mejor respuesta. Pero remedando otra vez a Don Quijote, ese loco universal - del que los caballeros jedis hemos heredado algo - le pondré una frase suya que llevamos grabada en nuestra alma todos los que luchamos conta el Imperio : "La Libertad, querido Sancho, es el don más preciado que al hombre han dado los cielos" Yo, desde luego, me siento feliz luchando por ella. Y usted, ¿ se siente libre escribiendo encerrado en un monasterio desde hace dieciocho siglos...?. Si es así, y dado que no le da excesiva importancia al tiempo, entiendo que haga los enjuagues necesarios con mi persona y mis fotos para que le cuadren todos sus planteamientos. Es Ud. muy listo, señor Abad, a la par que culto, y claro, como sabe que a mi la Fuerza me acompaña, quiere meterla a ella en el "fregao" ( así dice mi amigo Han Solo que llaman los españoles a los "lios")... y Ud. ha sacado a Solán(le voy a llamar así, para acortar) con destreza y habilidad de su problema. Buena explicación. Y quizás sea correcta...Por otro lado el niño es muy rico...pero, igual que me reconviene a mi, ¿por qué no le pide a Solán que, cuando vaya a poner una foto mía, que no es de las que conozco, me mande un mail via laser, antes, yo le digo que vale, y todos tan contentos? ¿No?


Fernando Alvarez. 9 de septiembre de 2009, 18:24

       - Dieciocho comentarios...largos y sustanciosos, cultos y luminosos, agudos y alguno relativamente ominoso...Caballeros del espacio, entes ectoplásmaticos del pasado, especie de faunos inteligentes llenos de sabiduría, frailucos elevados a abades de la Edad Media que escriben en el siglo XXI...Comprendo que muchos de los visitantes se pierdan. Yo creo que los autores de estos comentarios y textos han perdido la cabeza y se creen que la vida es una sucesión de incongruencias unidas por la voluntad de hacer algo diferente. No se quienes serán algunos de ustedes pero han conseguido que, por un lado, no pueda dormir, y, por otro lado, que desee dormir. Preguntaba un señor, un lector ajeno a todo esto, en el blog de Javier Ribas, si eso de Bradomin era un medicamento. Pues si, señor, es un medicamento para el riego cerebral...pero tiene tantos efectos secundarios que mejor no intente tomárselo. Lo único que conseguirá es terminar igual de mal de la cabeza que algunos de los miembros de esta secta. Porque aunque el Sr. Porta, creo que era él, le decía que no lo era, yo le digo la verdad: si lo es. Es una secta dirigida, además, por el Jefe de una Orden monástica inventada por el Sr. Solano, que terminará presa en un asteroide, o abandonada en un planeta inhóspito por culpa de la mente calenturienta y la insania de esta gente, y así no dará màs la lata a personas que lo único que pretenden es vivir y escribir de un modo medianamente congruente y normal. Ya escribí en otra ocasión un comentario amenazándoles creo, con no volver por aqui... pero debo confesar que les he seguido leyendo a escondidas. Pero ya està bien. Juro solemnemente que no volveré a emplear ni un minuto más en tamaño desatino.


Santiago Solano. 9 de septiembre de 2009, 23:21

       - Y a mí, que me parece muy bien que unos se vayan, que otros se queden, que unos digan que estamos locos sin saber que precisamente la locura y la eternidad es de lo que estamos escribiendo. A mí todo esto me parece muy bien, que siga cumpliéndose la ley del caos universal... o simplemente que se sigan sucediendo las estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. Porque ya lo dijo Calderón, no Vicente, el del Real Madrid, no, otro Calderón más viejo y más sabio: la vida es quimera, es una pasión, y la pasión es eso, sólo pasión. O algo así.


Santiago Solano. 9 de septiembre de 2009, 23:28

       - Lo único que no me gusta son las amenazas. Implica esto un poco de violencia, Sr. Álvarez. Aunque claro, no hiere el que quiere, si no el que puede. Y mire usted, que me trae al pairo si usted nos sigue leyendo a escondidas o públicamente. De verdad. Aunque, ahora que lo pienso, si tanto le perturba todo esto, ¿por qué sigue leyendo? No se entiende. Algo habrá, alguna atracción falta le tiene un poco prisionero. Digo.


Fernando Alvarez. 10 de septiembre de 2009, 3:07

       - Perdón, Sr. Solano y todos ustedes, No me he explicado bien, quizás, sobre todo si Ud. me hiere a mi a su vez. Yo creo que uds. son grandes escritores.Y no cabe duda, que deben serlo, si me perturtan y me enganchan. Todo este libro es apasionante, y los comentarios que aparecen de gente que desconozco y los que conozco parece que son espiritus burlones.Y eso es un gran juego. En esa línea yo también he querido aplicar, si ud. lee bien mi texto, una cierta ironía. Realmente no he encontrado algo así en mis muchos años de lector. No me ha interpretado. Disculpe. Y ya ve que les sigo leyendo.


Santiago Solano. 10 de septiembre de 2009, 5:10

       - Disculpe usted, Sr. Alvarez que en la entrada anterior le pusiera una asquerosa tilde a su apellido, en la primera letra. Es que no me había fijado bien. Es Alvarez y no Álvarez. Disculpe pues. También disculpe usted si mis palabras le han herido, no era tal mi intención. Eso no es que usted me interpretara mal, no, es que yo no me he explicado bien; ayudado desde luego por una inexplicable capacidad para sentirse herido por tales nimiedades por su parte. Bueno, y ya que estamos de disculpas, permítame que le cuente un secretillo: ¡que sí, que sí que me importa que usted deje de leernos! Y a quién no.


Emilio Porta. 10 de septiembre de 2009, 7:38

       - Estimado Sr. Alvarez: La crítica, aquí, siempre es bien recibida. Sin duda Ud., como lector, tiene derecho a perderse o encontrarse. No tengo el gusto de conocerle, aunque me cita, con referencia a un comentario aparecido en otra página. Precisamente, usted también pretende hacer una especie de broma - o eso he entendido yo - con el nombre de Bradomin, como si fuera un medicamento. Y no es Bradomín, sino Marqués de Bradomin, y, en este caso, el juego es ilustre, y sepa que lo inventó D. Ramón María del Valle-Inclán, del cual, en la Blogsfera y esta Asociación nos consideramos, si no herederos( eso sería mucha presunción) si deudores. Personalmente, yo no me he tomado a mal sus palabras, ni tampoco, creo, el Sr. Solano. Es más me parecen elogiosas, bien leídas como usted dice, al considerarnos capaces de crear un universo literario especial, mágico, y mezclarlo con la realidad. Quiero que sepa que para nosotros tienen tanta importancia las entradas de textos o creación en los blogs, como los comentarios, que tambien son ensayo, incluso otras formas de escritura. Por mi parte agradecerle su análisis y quedarme con sus elogios, pues un elogio es que uno pueda perderse en un libro, en una obra literaria, y que, ésta, por entregas, le impida dormir. Como le ha contestado mi compañero, alguna atracción fatal habrá. Agradecido por su fidelidad lectora. Un saludo.

 

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