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Título de la entrada: LA FRONTERA
Autor: Santiago Solano
Fecha de la entrada: Viernes, 11 de Septiembre de 2009
Lugar: BLOGGER

 



Capítulo 29 º

       18 de diciembre de 1320


       
¡Qué belleza interior refugiada la suya!
        Recuerdo las charlas, en la abadía, en el primer banco, frente a los ojos de Él. Puedo contar que tras salir de las llamas la recogió un matrimonio noble, sin hijos; que la educaron no como si fuera su hija, sino como su hija, en el amor de Dios. Ella fue creciendo al amparo de la Iglesia, feliz, inocente, libre de toda mancha. Llenó sus ojos de la verdad que hay más allá de las cosas, de la eternidad del amor divino que todo ser humano tiene en su interior. Fue feliz, muy feliz en el castillo, con sus padres.
        ¡Qué serenidad interior arrugada sobre sí misma la suya!
        Recuerdo la narración del viaje a Escocia. La veo admirable, apoyada en la balaustrada del barco, con los cabellos al viento y aquella lágrima de exilada que sala la sal del mar. Imagino los sádicos ojos del lobezno en la llegada, de Sir Angus de Brothock, como cuchillos, como manos manchadas de barro que arrastran su cuerpo hasta la ciénaga inmunda de lo carnal. Descubro el brillo de terror en los tuyos, esa luz tenue y sin embargo poderosa, allí, sobre la punta roma del alma. Y la duda, ese clavo ardiendo en su corazón: ¿es esto el amor, desposarse con una fiera?
        ¡Qué ingenuidad de ingenuidades sobre su boca cuando hablaba!
        Sólo yo comprendía y respondía con la lengua bárbara de su tierra: sólo yo pude asistirla. Yo, sólo yo, éste que ya antes de hablar con ella iba preso. Recuerdo las charlas, sí, en la abadía, bajo los pies de Él. Y mi pecado, el bramido del pecado en lo más hondo, bestia inmunda del averno. Y la consumación de mi traición, como punto y final de esta historia de amor humano.
        ¡Qué locura esta locura, Su Santidad!
        Su Santidad me castiga por el menor de mis pecados, por discrepar, por considerar que el poder humano se asienta en la voluntad del vulgo, no en lo divino; por escribir lo que yo y muchos como yo sentimos aquí, en esta tierra del norte. Me aísla para que medite si estoy dispuesto a todo. Y sí, moriría por esta tierra, por estas ideas. Su Santidad cumple la voluntad de Él ya aquí, en esta carne que hierve de gusanos, sobre la charca de cerveza que contiene. Su Santidad no me castiga por enamorarme: ¡Ah belleza, serenidad e ingenuidad, cuan atrapado me tenéis!

        Por eso ahora estoy aquí, pensando esto que tú lees, tendido sobre la nieve, desnudo, en esta noche de muerte. Por eso ahora caigo en las sombras de este siglo y cierro página.

11 de septiembre de 2009

       Y, a renglón seguido, abro página, de nuevo, como si la frontera del tiempo no existiera y yo pudiera cruzarla sin más, según mi voluntad. Por eso ahora me despierto sentado frente a esta pantalla de ordenador, mucho tiempo después, muchos siglos después, cuando son las cinco de la madrugada, como todos los días, con los ojos llenos de sueño. Por eso, amigos, porque estoy hecho de palabras, sigo ahora escribiendo, para no olvidar que el latido del corazón de Elvira está aquí mismo, al otro lado de la pared, en ese cuerpo de mi esposa que duerme. Y sobre todo, para poder seguir viviendo, para que este lago de palabras que anega mi alma salte a tu corazón para siempre.


25 comentarios:

Carlos Gardel. 11 de septiembre de 2009, 19:36

       - Y ahí estamos, ahí estuvimos, poniendo siempre la frontera más allá... "Mientras, que una pebeta, linda como una flor, espera coqueta, bajo la quieta luz de un farol" (Estrené la canción que contiene estas palabras, Melodía de Arrabal, en el año 1932. Ya tampoco existo, dicen. No mi cuerpo, pero si mi voz. Una voz que traspasó fronteras)


Alicia. 12 de septiembre de 2009, 4:18

       - Santiago, Manuel, estamos, todavía estamos por este barrio. Escribo estas palabras mientras escucho la Melodía de Arrabal:

http://www.todotango.com/spanish/las_obras/letra.aspx?idletra=222

Barrio... barrio..
que tenés el alma inquieta
de un gorrión sentimental.
Penas...ruego...
¡esto todo el barrio malevo
melodía de arrabal!

Estaba la frontera tan allá, que nos estamos recuperando del esfuerzo de haber llegado a ella. Estamos reflexionando que acaso tomamos un sendero distinto pero el fin fue el mismo, igual no seguimos al Flautista de Hamelín debido a que no oíamos bien su música o no nos gustaba lo que tocaba, tal vez alguién quería que llegasemos pronto y resulta que eramos felices sólo con participar pausadamente disfrutando los paisajes del camino, quizás por los pueblos que pasamos para llegar a esa frontera los idiomas eran distintos y no nos entendimos, acaso hubo quién ni se molestó en escucharnos a pesar de haber estado muy al lado nuestro... Ahora hablaré en singular. He ido y vuelto en silencio muchas veces de nuevo por las sendas recorridas, cómo quien después de un viaje maravilloso disfruta viendo las fotos. El viaje lo preparó Santiago, las invitaciones Javier. Yo lo inicié acompañada y cuando acabé el viaje sólo conseguí un nuevo amigo. He sonreido cada vez que he estado al lado de ellos ya que,finalmente, aunque en la foto de grupo estamos todos, sólo aparecen ellos en las fotos de mis momentos más agradables de este viaje. Ahora, que he hecho escala, estoy esperando hacia donde se dirige la nueva etapa del viaje. Ya he recibido la invitación al mismo y espero que no se cancele. Un abrazo.


Mila. 13 de septiembre de 2009, 3:07

       - Querido Santiago: Desde un corazón como el tuyo, es dificil que no lleguen las palabras. A mí me llegan siempre, invitándome a seguir soñando. Gracias por ello. Un beso.


Mari Carmen. 13 de septiembre de 2009, 3:35

       - Continuo tras los pasos de tu abad. Me gusta la novela histórica en general y la época medieval en particular. Época desdeñada durante años, tachada de oscura...que ha sido capaz de legar a la posteridad: magníficos códices, impresionantes catedrales, inolvidables y sugerentes canciones de gesta...¿Esto es oscuridad, un retroceso cultural? Yo creo que no. Un saludo.


Alicia. 13 de septiembre de 2009, 6:31

       - Cuando hablamos de sentimientos entra en juego el corazón, cuando hablamos de palabras se trata de comunicación. Cuando una persona entiende las palabras comunicadas con el corazón, puede surgir entendimiento, amistad, compañerismo, cariño, amor, pasión ... Cuando una persona no entiende las palabras dichas desde el corazón puede haber torpeza, pero lo que seguro que también hay es respeto, admiración, cordialidad...y lo más importante comunicación de la falta de sintonía para ver si hay posibilidad de pasar al menos al entendimiento. Esto último es lo que he hecho hasta llegar aquí. No quisiera pensar, Mila, que debía haber tomado el camino del silencio. Tú te debes sentir afortunada por estar en otra fase con respecto a Santiago como persona y como artista pero no todos tardamos el mismo tiempo en recorrer el mismo camino. Algunos incluso se retiran, a otros los echan y algunos llegan, aunque sean los últimos. Un abrazo.


Emilio. 13 de septiembre de 2009, 6:52

       - No, Alicia, el camino del silencio es precisamente lo que no quiere Mila. Ella es una estupenda escritora y tiene, como tú, un corazón que no le cabe en el cuerpo. Hago de puente porque a veces las palabras no se entienden. Ella quería dar apoyo al trabajo de Santiago, a su esfuerzo, a todo lo que está haciendo por nosotros. Tu misma lo reconoces. Mari Carmen, en su bonito comentario último también. Yo creo en la armonia con divergencias, que no discrepancias. Esta unidad que es la Blogsfera y de la que ya formas parte requiere apoyo, camino común. Las paradas de cada uno son de cada uno. Y a ti Mila, te digo lo mismo: tu sabes que los pensamientos no pueden ser los mismos, pero las emociones, en gente como nosotros, gente de ley, que diría mi abuela, (o por lo menos lo intentamos) siempre pueden unir. Un beso a las dos, a las tres cincuenta de la tarde, por cierto. Una sonrisita por favor.


Alicia. 13 de septiembre de 2009, 7:36

       - No temas Emilio, no hacía falta puente. Sé de la categoría literaría y humana de Mila y de la admiración que siente hacía Santiago. Sólo quería matizar que mis comentarios no pretenden ser ataques, ni manifestar rebeldía. Simplemente sin dudar de él, en ningún aspecto, he intentado entenderle en algunas de sus actuaciones a lo largo del proyecto y no lo he conseguido. Es lo de intentar llegar al artista por su hechos y por su obra. Mila es afortunada por que ya lo ha logrado. Siento Emilio que hayas pensado que tenías que estar al quite. El día que crea que puedo molestar a alguien o se me haga entender que lo he hecho desapareceré de este espacio "Escritores en Red" que tantos buenos ratos y buena gente me ha proporcionado. Un abrazo a todos.


Emilio. 13 de septiembre de 2009, 8:45

       - Si tu desaparecieras de Escritores en Red, desaparecería - leéte todos mis comentarios - una parte importante de su tejido, porque tu mantienes, mas vivo si cabe, el entramado de afinidades y discrepancias, la obra humana y literaria que estamos creando. Si tu no estás...el hueco sería dificil de llenar. No lo hagas nunca...o yo me iré tambien de otras pisadas... Se que te quedas, porque estás muy dentro de nosotros. De todos, incluso de Santiago. Que yo le conozco y se como valora a las personas, no por el halago, sino por su recorrido. Un beso.


Mila. 13 de septiembre de 2009, 12:08

       - Cada uno es libre de expresar lo que siente. Lamento haber suscitado esta ¿polémica? Aunque ya veo que entre vosotros, Alicia y Emilio ha quedado todo claro. En lo que a mí respecta, lo que he dicho, dicho está. Y espero que tú,Santiago lo hayas captado como lo que es: Un comentario de cariño y admiración hacia ti. Besos para los tres.


Santiago Solano. 13 de septiembre de 2009, 15:02

       - Estimados amigos. La frontera del tiempo está siempre cerrada. Nadie la puede franquear físicamente. Sólo el Abad de Arbroath alcanza a dar un salto en el tiempo y llegar hasta aquí, hasta vuestro corazón, pecado capital de por medio, como si fuera la pavesa de un fuego del medioevo. Pero hay otras fronteras que permanecen casi siempre cerradas. El lenguaje es una de ellas. La misma palabra es fría, es cruel, es cárcel: también ilusión de infinidad. ¿Ninguno de vosotros ha sentido la cuchillada de la pequeñez ante un texto tan difícil como El Polifemo? Bueno, gracias por estar aquí, en este espacio de amistad y libertad.


Alicia. 13 de septiembre de 2009, 15:15

       - Mila no había polémica, acaso yo si me tengo que arrepentir de haber cometido la torpeza de haberte nombrado. Del resto tampoco retiro ni una coma. Santiago, cómo ves me desenvuelvo muy bien a ritmo de tango pero en cuando deja de sonar parece que es presagio de que me tengo que ir con el tango a otra parte. Besarkadatxu bat.


Emilio. 13 de septiembre de 2009, 15:24

       - Querida Alicia... Como dice la canción, "Si tu me dices "me voy" lo dejo todo...Se que Santiago está agobiado de tiempo y problemas...fíjate que yo le escribo correos (maravillosos correos, je, je...) y el da por sentado que me contesta con energia mental...es broma. Estoy seguro que tiene unas palabras preparadas para ti. Si no fuera así, el que se enfadaría sería yo... Un beso. P.d.- Es que estará dando un donativo al Abad por los servicios prestados...eso sí, al padre O´Connor no le dio ni un duro para la parroquia en su momento.


Alicia. 13 de septiembre de 2009, 15:54

       - Emilio ¡No me digas que te gustan también los Panchos!¡Menos mal que volvió la música a este lugar! Fuera de bromas, Santiago sabe muy bien lo que hace y como lo hace. Soy yo la que no le entiende cuando escribe y tampoco cuando no escribe y encima sigo en el empeño. Un abrazo a todos.


Manuel. 13 de septiembre de 2009, 16:58

       - Querido Santiago: Gracias por este nuevo texto. Gracias de corazón por esas nuevas pistas maravillosas, por esa ampliación de conocimiento que - lo siento - abre otra vez la puerta del tiempo y nos ayuda a ver por un instante al mismísimo Padre O'Connor, condenado por aquella niña a hablar solo Castellano. Las puertas del tiempo, Santiago, son permeables, como bien sabes. En un espacio curvo, la distancia más corta entre dos puntos, es 0 (cero). Gracias de nuevo, especialmente por lo que me haces disfrutar cada vez que te leo. Te espero pronto.


Santiago Solano. 14 de septiembre de 2009, 5:33

       - Estimada Alicia. Es verdad que soy un poco críptico. Pero siempre he sido así: un padre minero marca mucho. Me lo enseñaron en la cuna, que estaba al lado de una chapa de carbón, entonces cuando nevaba en los inviernos. Y uno a ciertas edades ya no puede cambiar aunque quiera. Ya otra amiga del blog, en correo privado, me recrimina que no pienso mucho en los lectores, y en público, Enrique Gracia, también advierte que no se entera de la mitad de las cosas. Soledad Serrano, duda; y es verdad, hay demasiados guiños a amigos e historias que yo y otros conocemos bien y que sin ellas, es muy difícil entender todo: se hace penoso, como descifrar El Polifemo. Mis silencios siempre son de tensa espera, aunque te confieso que en ellos sigo escribiendo, siempre escribo, todos los días. Ahora mismo estoy esperando que vosotros toméis la decisión de dejaros llevar hasta la vida de Elvira que vosotros habéis imaginado, que entréis en ella, que lo escribáis. Yo ya he propuesto una línea argumental a seguir y he demostrado con las entradas del Abad escocés que, no sólo se puede seguir, si no que se debe seguir. Ahora espero a ver qué decidís vosotros. Emilio está muy enfadado porque a mí me apetece escribir al estilo del XIX, por lo menos un trecho. Y él opina que es tirar al saco de las inmundicias todo lo que hemos tejido hasta el momento. Javier dice que esta segunda etapa comenzada ha sido un paso atrás, que es como empezar desde menos diez, y que no me venga abajo emocionalmente si todo se estanca; y lo dice porque me conoce y sabe de mis altibajos. Manuel, sin embargo, ya ves, no pierde comba: en cuanto he cambiado el escenario, aprovechando que él sabe plegar el espacio como una hoja de papel, se ha ido a la Abadía y ha visto llorando juntos a mi Abad y al Padre O´connor. Esto es ciencia ficción… pero no al estilo del XIX, sino del XX. Y si recordamos que estamos en La Red, podríamos hablar del ciencia ficción del XXI. Lo importante de todo esto, Alicia, es estar. Esta amiga que me escribe en privado me deja una frase que no recuerdo pero que viene a decir que desde que entró en el juego de lo de Elvira, algo ha cambiado en su vida, que, a veces tiene la sensación de que es la historia de Elvira la que escribe su propia vida, o algo así. Bueno no sé si lo he entendido bien. A lo mejor no es esto, pero por ahí van los tiros. Vida y Literatura, Literatura y Vida… Tanto monta, monta tanto que dijeron allende los siglos. Y ahora a escribir toca. Aunque sea así, con los ojos cerrados. Besos, abrazos... todas esas cosas.


Santiago Solano. 14 de septiembre de 2009, 11:04

       - Ahora que estoy en casa y tengo acceso a mi correo electrónico, traslado literalmente la frase de esta amiga. "Desde que comencé a conocer a Elvirita, una frase repica en mi cabeza. Te la regalo, quizás te sea de utilidad: No se si vivo una pesadilla o sueño una vida". Bueno, pues vosotros mismos, id y contad lo que está pasando.


Alicia. 14 de septiembre de 2009, 11:23

       - Todos nos hariámos independientes de algunas de las cosas que tu citas, sin embargo son lazos exteriores y tú sabes que es una utopía. Lo más grande sería conseguir la indepencia del espíritu, que acaso se vea limitada por las otras pero que seguro que está dónde tú estés escribiendo. Alguién ya lo expresó mejor que yo: "La tertulia literaria va con nosotros, no está en un lugar determinado. Somos nosotros quienes hacemos que la magia de la palabra se haga presente, allí en donde estemos... Caen las verdaderas historias ocultas tras los escudos que cuelgan de las paredes. Si te fijas bien, si miras con esos ojos de escritor que andas buscando, las ves acercarse a nosotros, ateridas de olvido, queriendo formar parte de la interminable bandada de ficciones que nos rodean". Besatkadatxu bat.


Mari Carmen. 14 de septiembre de 2009, 12:43

       - Estimado Santiago: Me alegro de que mis palabras hayan servido para que te detengas un momento. Creo que ha llegado el tiempo de que reflexionemos, tú Santiago, los componentes de Escritores en Red y nosotros los colaboradores. Creo en el proyecto, he puesto tesón y toda mi ilusión. Llevo muy poco tiempo en este mundo de la literatura, y por eso, mi punto de vista es distinto al vuestro. Yo soy lectora, personaje importante y trascendental en toda esta historia, y, al que habéis dejado completamente de lado. He leído muchos textos, algunos magníficos. He asistido a auténticos duelos dialécticos, soberbios comentarios como el tuyo Santiago (creo no equivocarme) como Orfeo tras el texto “¿Eterna maldad?”. Algunas veces me he divertido tanto, que incluso me habéis enganchado, pero otras veces...me he aburrido, no entendía los comentarios, desde luego no estaban destinados a que yo los comprendiera. Yo sólo soy una colaboradora, vosotros tenéis que consensuar ideas, decidir el rumbo que debemos seguir, dejaros de reproches y alabanzas vanas. Sigo al Abad, sigo al padre O´Connel, sigo a Elvirita, o sencillamente... sigo con mi vida.


Rosa. 14 de septiembre de 2009, 14:40

       - Que hermoso renglón seguido Santiago. Solo me cabe una duda: ¿por qué a las 5 de la mañana, si siempre escribías por la tarde a esa misma hora? Es fascinante lo que está saliendo de tí. Un beso y mi cariño.


Santiago Solano. 14 de septiembre de 2009, 15:02

       - Estimada Mari Carmen. Perdón, Mari Carmen, yo nunca me detengo; nada en el mundo excepto lo inanimado está quieto. Todo está en cambio continuo. En cuanto a lo de reflexionar; sí, ha llegado el tiempo de que reflexiones, otros ya lo llevamos haciendo desde hace mucho tiempo, desde los once años, y casi sabemos lo que queremos y lo que no en esto de escribir y leer. Yo, nosotros también hemos puesto ilusión, toda nuestra ilusión en esto, y también nos hemos sentido solos en muchos otros momentos. No por ello el proyecto se ha detenido. El proyecto sigue, como la vida, a su ritmo. A veces llueve, a veces luce el sol. Por eso a veces comprendemos y a veces no. Y cuando hablo en plural es porque yo también he vivido la soledad, el aislamiento; también, como tú me he sentido abandonado, dejado de la mano, al margen de todo. Sé que tu punto de vista como lectora es distinto, pero también sé que no te lo voy a poner fácil, para eso siempre tienes a otros, a esos que siguen contando la misma historia de la misma forma: ve a las librerías, allí encontrarás muchos que piensan en ti como lector y que te lo ponen que ni que fueras tonto. Te darán un hermoso veneno llamado entretenimiento. Esto no lo es. Esto es vida y literatura, literatura y vida, a partes iguales. Vivirás, y morirás, como todos; pero sólo tú puedes optar por pasar sobre la animalidad o no, sólo tú decides si te quedas al borde del camino, si te paras y dices, aquí me quedo, ya no puedo más, como dijo el poeta. En cuanto a lo de tu importancia, es verdad. Eres lo más importante en este proyecto, tú y todos los otros que leen. Sin vosotros nada de esto hubiera existido, ni existirá jamás. Pero esa importancia no resta nada, ni añade nada a lo que hemos escrito. Lo que hemos escrito tiene valor por sí mismo, más allá de tus sentimientos y de los míos y de los de todos. Sí, es hora de que reflexiones, de que reflexionemos, si realmente queremos encontrarnos a nosotros mismos, reconocernos en lo que los otros dicen, desnudarnos, como dice nuestra amiga Alicia, hasta quedar exhaustos, justo en la frontera de la conciencia del otro… o por el contrario si queremos, simplemente vivir una vida plana de animal consciente. Pero eso has de decidirlo tú. Nadie te puede contar esa historia. Nadie puede vivir esa historia. Tú, solamente tú, querida amiga, puedes beber ese licor. Ahora sólo queda que aceptes la proposición que te hago en mi último correo – en privado - y que te conviertas en el personaje que realmente quieres interpretar. Porque para ser escritor, primero hay que leer mucho, y comprender mucho. Eso sólo para ser un escritor, que es mi situación actual: leer, aprender e intentar escribir lo mejor posible. Tú decides, sigues con tu vida, o sigues con tu vida, que es lo mismo y distinto a la vez. Ya lo dijo la santa: muero porque no muero. ¡Ah, querida amiga, y muchas gracias por ayudarme a escribir, por ser mi punto de apoyo!


Manuel. 14 de septiembre de 2009, 15:05

       - Santiago, estés donde estes, atiende lo que te digo. Anoche viajé. Una fuerza irreprimible me arrastró hasta los archivos de la primigenia Biblioteca de Pannotia, la más inconmensurable colección de documentos que jamás, nadie, haya podido ver reunidos. Encontré algo verdaderamente escalofriante.


Santiago Solano. 14 de septiembre de 2009, 15:07

       - Lo que me preguntas Rosa, lo sabe bien Manuel, él que puede plegar el espacio hasta que la distancia más pequeña entre dos puntos sea cero. Son al anverso y el reverso de una misma sustancia: cinco de la tarde, cinco de la mañana. Ahí el valor del espacio es cero y el tiempo no existe.


Santiago Solano. 14 de septiembre de 2009, 15:20

       - La primigenia Biblioteca de Pannotia. ¡Oh, Dios! ¿No habrás encontrado El Libro? No, Manuel, no lo abras, por favor, espera. No viajes solo a Gondwana de la mano de René Barjavel, allí habita Ella, La Innombrable.


Emilio. 14 de septiembre de 2009, 16:52

       - Queridos amigos y amigas, compañeros todos...ya os dije que tengo una semana complicada...pero me encanta saber que estaís vivos. Esta semana haré de lector, cuando pueda...
Sólo era eso: me encanta saber que estaís vivos. Y que no os abandona el corazón. Ni la mente.
Un gran abrazo a todos.

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