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Novela Interactiva


 

Título de la entrada: ELLOS PIDEN LA LUNA
Autor: Carmen Silva
Fecha de la entrada: Lunes, 24 de Agosto de 2009
Lugar: BLOGGER

 



Capítulo 9 º

     Hoy hemos botado un barco de salvamento. Entre la tripulación hemos contratado a un brujo, un medico, un psicólogo, un hipnotizador y unos padres normales. A cada uno le hemos dotado de los trebejos de su oficio. Fonendoscopios, bola de cristal, diván, péndulo. Los padres normales están con las manos vacías y el corazón lleno de amor. La reunión se celebra en cubierta. El barco extiende sus velas y navega a sotavento. Elvirita duerme en el camarote del capitán. El padre normal pide que lo dejen observar el sueño de la pequeña. A su regreso guarda silencio. Todos reclaman el mismo derecho y bajan para observarla. El médico opina que se trata de una paranoia y que debería tomar píldoras antidepresivas, el psicólogo lo apoya, pero advierte que las píldoras sólo sirven para enmascarar la dolencia y que todo es cuestión de tiempo y psicoanálisis, el brujo pronuncia su abracadabra, el hipnotizador opina que ella sólo podrá curarse si se somete de buena voluntad a su ciencia. Los padres normales callan.
     El capitán del barco les interroga, ellos piden regresar a tierra para recoger a sus hijos, opinan que sólo los niños son capaces de curar a los niños, porque sólo ellos piden la luna y recorren distancias de millones de años. Opinan que en este mundo poblado de robots humanos solamente los niños mantienen latente la llama de la locura limpia, y que quizá sus hijos puedan averiguar el mal de Elvirita. El capitán da la orden de regreso y el práctico del puerto los conduce hasta el muelle. Los hijos de los padres normales, son niños normales, tres hermanos de siete, cinco y un año y medio. Suben al barco, se acercan al camarote de Elvirita y la despiertan.
     – ¿Qué te pasa? – pregunta el mayor.
     – Que tengo hormigas por todo el cuerpo – responde la niña.
     – Yo tuve gusarapos, abejas y hasta lechuzas – contesta el de cinco años.
     – ¿Y se marcharon solas?
     - Bueno mis padres me ayudaron a hacerlo.
     Se quedaron todos callados mirándose los unos a los otros. Alberto que era el nombre del mayor preguntó.
     - ¿Has tenido un hermanito hace poco tiempo verdad?
     - ¿Cómo lo sabes?
     – Tengo dos hermanos menores.
     – Paquito que era el nombre del de cinco años sacó una flauta del bolsillo. ¿Conoces el cuento de Hamelín?
     – Claro, todos los niños lo conocen - dijo Elvirita.
     - Entonces espera.
     Paquito comenzó a sacar sonidos de la flauta, las hormigas iban poco a poco abandonando el cuerpo de la niña, formaron una hilera muy larga y por la escalinata bajaron a tierra.
     - Eso nos pasa a todos, o al menos a casi todos los niños cuando nos destrona un hermanito. Nuestro cuerpo se llena de bichos, de enfermedades o de problemas para que nuestros padres nos miren más a nosotros, pero no te preocupes.
     Alberto cogió de la mano a Elvirita y subió con ella a cubierta.
     – Díselo tú – casi ordenó el niño –. Tus padres están tan preocupados por ti que a tu hermanito lo han llevado a casa de tu abuela.
     Le tendió su móvil y le pidió que marcara el número de su casa para contarles que ya estaba curada y que recogieran pronto al hermano porque tenía muchas ganas de verlo.


5 comentarios:

El prologuista de Análisis de Pertenencias, de Carmen Silva. 24 de agosto de 2009 16:21

     - ¿Quizás la sencillez salve a todas las Elviritas del mundo? Las que tienen poderes y las que no los tienen. Haces una propuesta, muy bien escrita, basada en la cooperación, pero sobre todo en el amor limpio y puro, en la inocencia como fuerza de salvación, es decir, en todo el poder del alma no contaminada todavía por la vida social, por la propia lucha por la vida, por las clasificaciones, los oficios...Es una buena propuesta porque implica un alma generosa y porque tiene un muy buen nivel literario. Estoy sorprendido, Carmen, con la facilidad que tienes para pasar de un género a otro. Eso se llama oficio de escritor. Yo conozco gran parte de tu obra, de tus libros. Ya sabes que tuve la satisfacción de poner unas palabras previas a uno de ellos. Con la firma de este comentario sabrás quien soy. Y espero que también tus lectores.


Carmen Silva. 25 de agosto de 2009 01:25

     - Gracias Emilio. Sólo con las primeras lineas te identifico, no necesito más. Eres un gran poeta de la prosa, un buen amigo y un promotor literario de primer orden. No siempre mi forma de escribir es la sencillez, quizá en " Regresión" y en su continuación "Los masis" (que yo considero mi mejor obra y que todavía sigo arrepentida de no publicarla entera) sea un tanto complicada mi prosa. Ahora dejemos comentarios fuera de Escritores en la Red. Estoy muy contenta de estar con vosotros. Espero publicar pronto un librito con todos los prólogos de mis libros, incluso me gustaría hacer una reunión con todos ellos, lástima que falte Luis López Anglada, al que quise y quiero mucho y que tengo la satisfacción de poseer una mención de honor de su primer premio de poesía. Un abrazo muy fuerte.


Santiago Solano. 25 de agosto de 2009 01:37

     - Estimada Carmen. Botar un barco para salvar a una niña tiene su mérito. Eso es generosidad. Contratar además a un brujo, a un médico, a un psicólogo, a un hipnotizador y a unos padres normales, también. Eso se llama proponer un plan de salvamento. Yo hecho de menos un pirata honrado, con parche y pata de palo, y una nao con diez cañones por banda, un viento en popa, y el ir a toda vela. No entiendo por qué reunir a tanta gente en un barco que navega en contra del viento. Alguien tendrá que escribirlo: con esto ya comienza la aventura del detalle. Ni por qué ninguno de los que van en el barco, que se supone que son los apropiados para lo que nos traemos entre manos, sabe exactamente lo que hacer para salvarla. Alguien tendrá que escribirlo: con esto ya tenemos casi el nudo de la novela. Y tampoco entiendo que haya padres normales, y padres de otra manera; que parece ser que son los que le han tocado a Elvirita. Aquí también habrá que contar más cosas. La vuelta a puerto no sé muy bien lo que significa. Si hemos salido a la mar para salvarla, por qué volvemos a puerto, a casa, a lo conocido. Habrá que ampliar esta información. A no ser que esto signifique el movimiento de cambio que se ha de producir en cualquier historia para que exista la misma historia. El flautista niño sacando las hormigas a pasear, es la continuación del cuento clásico que todos conocemos; pero mientras aquel flautista utiliza la música para vengarse de todo un pueblo, éste la utiliza para sanar. Es un niño flautista sanador. Gran idea que también convendría ampliar. Abres, lo mismo que Manuel, Javier y algunos otros, todo un universo posible. Sólo felicitarte y animarte a que no dejes esas historias que duermen en tu corazón ahí adentro. Sácalas afuera. Nosotros, los niños, los escritores, las necesitamos. Un besazo. P.D. Últimamente se habla mucho de hormigas. Léase el texto titulado "A las once de la mañana" de esta misma Bitácora. Las hormigas, graciosillas ellas, van poco a poco entrando en nuestras vidas. Salen del cuerpo de Elvirita para entrar en el cuerpo de Mila.


Carmen Silva. 27 de agosto de 2009 11:40

     - Mi querido Santiago: Los cuentos, sobre todo cuando se trata de motivaciones infantiles son siempre recreaciones sobre la fantasía, En un cuento, ni los barcos son barcos ni las botaduras son reales ni las tripulaciones tampoco. Las naves no navegan a sotavento ni a barlovento, ni la dirección del aire guía otros objetos que los sueños. A sotavento, no es una dirección del viento es el lado al que se inclina el barco cuando cae, y navegar a sotavento es ir detrás de algo en la dirección que marca el viento (Diccionario de la RAE). Posiblemente el barco iba detrás de otros equipos de salvamento, o del pirata de pata de palo que me faltaba; todo fantasía. La primera frase de la botadura del barco con Elvirita que propongo esta en plural con sujeto elíptico, Nadie ha botado el barco nadie con nombre ni apellido ni siquiera con fantasía elocuente. Mi carencia de tiempo no me ha permitido leer todos los comentarios y los escritos y tal vez por ello coincida en algunos puntos con otros compañeros (ahora he leído algo y la propuesta de “Tres días tristes”, pero mis coincidencias están basadas en la lógica que es la fuerza motriz de ni trayectoria vital, Te extrañas de la frase: Padres normale dando por supuesto que todos los padres son así, y no es cierto. Existen millones de padres que no lo son, porque la función reproductora no le es negada a nadie y todos sabemos las diferencias existentes entre los diversos sujetos de la tierra, aunque deberían serlo y según algunos relatos que he medio leído, el padre de Elvirita era un alcohólico y su madre no supo resolver por si sola lo que apunta Javier Ribas y yo corroboré antes de haberlo leído.”El síndrome del destronado”. Repito que no había leído casi nada cuando escribí el cuentecillo y por esa razón ignoraba que Elvirita estaba ingresada en una clínica en Zurich y me permití llevarla en un camarote en mi supuesto barco. El regreso de los padres normales obedece tal vez a un pensamiento que ya en el año 2003 expuse en el cuento “Las claves del éxito” (ganador del Clarín de ese año): “ Me sedujo la idea del análisis de la normalidad. TAL VEZ SOBRE ELLA SE PODRÍA ESCRIBIR UN APASIONANTE TRATADO FILOSÓFICO. ¿SERÁ LA NORMA UN SINÓNIMO DE LA VULGARIDAD? ¿SEREMOS LOS LLAMADOS NORMALES, VIRUS INFECCIOSOS QUE CORROEMOS LAS ARTES Y LAS LETRAS SI CONSEGUIMOS PENETRAR EN ELLAS?". Los padres normales pidieron volver a puerto para evitar que lo lógico se convirtiera en ilógico, para recoger a sus hijos y que estos le explicaran a Elvirita el síndrome del destronado, en cuanto a la fuga de las hormigas es un símil de sanación puesto que antes eran un síntoma de enfermedad. No defiendo mi cuento, Dios me libre de competir con mis compañeros. Todo es razonable todo es lógico porque se trata de una fantasía, que si queremos cohesionar debemos seguir las pautas lógicas de toda novela o relato: Presentación, nudo y desenlace. Adelante con ello. Y gracias por los comentarios.


Santiago Solano. 28 de agosto de 2009 05:27

     - Estimada Carmen. No entraré al trapo en relación con el significado de la palabra sotavento porque, como tú muy bien dices, el diccionario de la Academia lo deja muy claro; sólo hay que acudir a él para aclararlo. Ni entraré en polémica tampoco en esto que dices: "si queremos cohesionar debemos seguir las pautas lógicas de toda novela o relato: Presentación, nudo y desenlace". Muy discutible, por cierto. No, no me van las polémicas. Me va más la provocación por la provocación; sólo para ver qué puedo sacar del interior de lo que alguien ha definido como alma humana. Lo que quiere decir que también hay almas inhumanas, animales, vegetales, etc. Además, los hechos hablan por sí mismos. Pero sí diré que esa estructura de la que hablas, llamémosla PND, ha dado lugar ya a muchas, demasiadas para mi gusto, novelas del siglo XIX, del XX, y a bastantes en lo que va del XXI, amparado todo bajo el mismo techo: mercado, mercado, mercado editorial. Y que algunos, muy pocos por cierto, estamos ya cansados de lo mismo, de que nos cuenten siempre la misma historia, de la misma manera. Algunos queremos ir un poco más allá, si se puede, si nos dejan. Ya que no podemos contar historias nuevas porque todas están ya contadas, contémoslas de otra manera: ¿no te parece? Eso. Esto, que es justo lo que estamos haciendo, esto de que los autores que escriben en esta Bitácora son a su vez los personajes de una historia que se desarrolla en libertad absoluta. En este caso con, Elvira, o Elvirita, como telón de fondo, como único punto de cohesión Otro pequeño detalle. Te llamé a casa para decirte que me gustaba tu cuento. Y me sigue gustando, y mucho. Tal cual es, con su PND perfectamente estructurado. Lo que no quita que, como lector, interprete y entienda lo que has escrito de forma diferente a como tú lo piensas; porque en definitiva el cuento es lo que es, y muta de significado en cada lectura, según el nivel o las entendederas de cada lector. Porque no todos los lectores tienen por qué saber nada de que un párrafo está en plural con sujeto elíptico, y el siguiente no. Pero bueno, esto es hablar por hablar. Pura diversión, o provocación. Un besazo de tu amigo. Santiago.

 

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